En el vibrante mundo del cosplay en la Ciudad de México, los números en redes sociales suelen dictar quién es quién. Sin embargo, para kukki (conocida en Instagram como @kukki0118), la verdadera magia no ocurre frente a la cámara, sino en los pasillos de las convenciones donde prefiere “cotorrear” con sus seguidores que quedarse estática en su mesa.
De la Pandemia al Escenario Profesional
Aunque comenzó a experimentar con el cosplay hace unos cinco años, su etapa “profesional” —esa donde la vergüenza quedó atrás y los posts en redes comenzaron a fluir— inició formalmente en 2022. Tras superar la barrera de la timidez post-pandemia, KUKKI ha construido un repertorio basado puramente en la estética: “Si no me gusta el diseño de un personaje, no le hago cosplay”, afirma, priorizando lo visual sobre la narrativa del personaje.
El Reto de la Vida Adulta: Call Centers y Pelucas
No todo ha sido glamour. Uno de los mayores obstáculos en su carrera fue equilibrar su pasión con un empleo convencional en un call center. “No tenía el mismo tiempo ni la energía”, confiesa Cookie, quien eventualmente decidió priorizar su salud mental y su crecimiento creativo.



Una Verdad Incómoda en el Medio
Al preguntarle sobre los aspectos negativos de la industria, KUKKI es directa: los “intensos” y el acoso son la razón principal por la que muchas personas abandonan el cosplay. A pesar de haber lidiado con algunos haters que critican su parecido físico con los personajes, ella se mantiene firme: “No soy el personaje sacado del anime… resulta que soy real”.
El Futuro: Streaming y Conexión Real
Inspirada por figuras como la Prima Nana, KUKKI busca consolidarse en el mundo del streaming. Su meta no es ser vista como una “deidad”, sino como una “compa” con la que cualquiera pueda platicar. Con planes de asistir a grandes eventos como la CCXP y seguir interpretando personajes de Valorant o Frieren, KUKKI demuestra que el carisma es, al final del día, su mejor accesorio.

