El reciente proceso electoral de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) ha entrado en una fase de alta tensión. Mientras la Comisión Nacional Electoral (CNE) califica la jornada como una “votación histórica” y transparente, integrantes de comités opositores denuncian falta de equidad, sesgos políticos y violaciones a la convocatoria oficial.
La postura de la Comisión: “Participación histórica y legalidad”
En conferencia de prensa, los integrantes de la CNE, encabezados por su presidente Carlos Aragón, defendieron la validez del proceso digital operado por la plataforma Sirvolab. Ante la incertidumbre sobre si se alcanzó el quórum necesario, la Comisión aclaró los siguientes puntos:
- El padrón y el 51%: La Comisión informó que, de un padrón de 4,520 socios, se registró el 51.46% (2,326 compañeros).
- Interpretación de los “Considerandos”: Argumentaron que el requisito del 51% de participación mencionado en la convocatoria es un “considerando” (un argumento de apoyo) y no una regla taxativa que invalide el resultado si no se alcanza en votos emitidos.
- Abstención como derecho: Explicaron que el registro previo ya constituye un ejercicio del derecho al voto, desglosando los resultados en votos por planillas, votos nulos y abstenciones activas.
- Transparencia: Aseguraron que hubo acompañamiento de representantes de ambas planillas y asesoría constante para socios de la tercera edad mediante videollamadas y verificación de identidad con INE.
“Nuestra labor termina al certificar la validez y transparencia. Ahora corresponde al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral determinar la validación final”, declaró la Comisión.

Las denuncias: Coerción, falta de equidad y “votos fantasma”
Por otro lado, voces críticas dentro del sindicato han manifestado su profunda desconfianza en el proceso, señalando lo que consideran un “sesgo innegable” del Comité Ejecutivo Nacional hacia la planilla Rosa Azul.
Las principales irregularidades señaladas incluyen:
- Opacidad en la asesoría: Miembros de los comités denunciaron que no se les permitió supervisar cómo operaba el “factor humano” en las mesas de ayuda ni cómo se vinculaba la plataforma con los datos de los socios.
- Inconsistencias en el padrón: Acusan que las cifras de socios con derecho a voto variaron injustificadamente, pasando de 4,824 en la asamblea de enero a 4,520 al momento de la votación, desapareciendo cerca de 400 registros.
- Coerción y amedrentamiento: Se denunció que el Secretario General utilizó un discurso de miedo, asegurando que el sindicato desaparecería si no se alcanzaba el 51% de votos, lo cual calificaron como una forma de presión indebida.
- Intervención política: Un integrante reveló la existencia de un chat de organización política, donde presuntamente autoridades del sindicato operaban a favor de una planilla específica.


¿Qué sigue en el proceso?
El conflicto se encuentra ahora en manos del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Los grupos inconformes confirmaron que ya han presentado pruebas de las anomalías detectadas para impugnar la elección. Por su parte, la Comisión Electoral sostiene que no existe “duda razonable” para suspender el proceso y espera la “toma de nota” oficial por parte de las autoridades federales.
La membresía de la ANDA permanece a la espera de un dictamen que determine si se respetaron las reglas del juego o si el proceso deberá repetirse bajo nuevas condiciones.
