¿Qué ocurre cuando para atrapar a un criminal hay que pensar exactamente como él? La película “Psicópata El asesino del Conejo Blanco”, tiene como idea principal ser un thriller psicológico que juega con el suspenso y con la mente del espectador para mantener la tension durante todo el filme.
Esta cinta mexicana dirigida por J. Xavier Velasco, presenta un relato donde cada pista abre nuevas preguntas y donde el verdadero peligro no siempre está en la escena del crimen, sino en lo que ocurre dentro de la mente de cada persona.

Un asesino con una firma infantil e inquietante en Psicópata El asesino del Conejo Blanco.
La historia da inicio con una serie de brutales asesinatos de jóvenes mujeres que mantienen a la ciudad y a las autoridades en alerta. Cada víctima aparece acompañada por ese pequeño, pero característico “trozo de papel” transformado, que se convierte en la firma de un asesino que parece querer jugar con la policía.
Detrás de estos despiadados y sangrientos homicidios, se encuentra un antagonista difícil de descifrar el cual es interpretado por Hoze Meléndez. Y es que, aunque parece que los crímenes parecen seguir cierta lógica, descubrirlo no sera una tarea fácil.

La mente que intenta descifrar el misterio.
Para detener esta serie de asesinatos aparece Nora Sierra, una especialista en psicología criminal interpretada por Adriana Llabrés.
Su trabajo no solo consiste en revisar detalladamente las pistas; su verdadero reto sera tratar de entender la manera en la que piensa el asesino. A su lado también está un investigador con mucha experiencia en el campo, interpretado por Andrés Almeida, quien aporta un enfoque más directo a la investigación.
La dinámica entre ambos personajes permite que la película explore diferentes formas de enfrentar el caso: ¿sera que la intuición psicológica y la experiencia policial lograran fusionarse para crear un frente más fuerte y así adelantarse al siguiente movimiento del criminal?
Suspenso que se construye en la mente.
Algo que llama mucho la atención de la película Psicópata El Asesino del Conejo Blanco es que el suspenso no depende únicamente de la violencia explicita, es más un suspenso psicológico.
La tensión se va construyendo poco a poco a través de la investigación, los silencios y las pistas que aparecen en momentos clave, formando un rompecabezas que el espectador trata de entender a la par de los investigadores.
Algo que destaca en la película es la manera en que se mantiene el misterio mientras cuadro por cuadro se va contentando la historia. Pues mientras la trama avanza, resulta inevitable preguntarse qué pasará después o si los protagonistas lograran adelantarse al siguiente movimiento del asesino.
En más de un momento uno termina intentando descifrar las pistas antes que los personajes, como si también formara parte de la investigación.

Una atmósfera oscura que acompaña el misterio.
En lo visual, la película maneja una estética oscura que claramente encaja bien con el tono sombrío de la historia, ya que dentro de esta las sombras dominan muchas escenas y los espacios ayudan a crear una sensación constante de tensión en quienes la miran.
Los objetos que se pueden apreciar en cada crimen quedan en segundo plano cuando los origamis que deja el asesino funcionan como las pequeñas pistas dentro de la historia, manteniendo la atención y la curiosidad en el espectador.
La musica y el sonido ambiental que cambian y se adaptan a lo visual y al cambio de escenas también ayudan a reforzar la sensación de inquietud, logrando inclusive momentos incomodos, pero tranquilos que mantienen cierta tensión.

Un elenco que funciona en la historia.
El reparto aporto solidez a la película. Además de Llabrés, Meléndez y Almeida, la cinta también contó con la participación de Horacio Garcia Rojas, Ruth Ramos, Gerardo Trejo Luna y Nailea Norvind, quienes suman diferentes matices a la trama.
Con una duración cercana a los 100 minutos, la película mantiene un ritmo constante entre investigación, tension, y momentos que invitan al espectador a tratar de descubrir y descifrar el misterio que hay detras de todo lo que está viendo.

Una historia para quienes disfrutan el suspenso.
Psicópata El asesino del Conejo Blanco, es una buena opción para quienes disfrutan de los thrillers y los pequeños sustos que juegan con la mente de los espectadores.
Y es que más allá de la persecución de un asesino, la película deja una pregunta en la mente de quien se encuentra mirando la pantalla, ¿qué tan lejos te puede llevar el poder de tu mente y que te orilla a tener la capacidad para cometer estos crímenes? cuando algo que está en tu cabeza te lleva a sobre pasar la línea de la realidad, de lo bueno y de lo malo.
Por eso invitamos a que vean esta película y descubran por ustedes mismos porque a veces el verdadero terror no está en lo que podemos ver… si no en lo que alguien es capaz de imaginar con esa voz interna que te invita a realizar cosas que no quieres o tal vez sí.
