¿Alguna vez el rencor te ha llevado a preparar uno de los platos más fríos y satisfactorios? La historia de Venganza nos conduce por esa línea, entregando una propuesta cargada de adrenalina y brutalidad.

El peso de la lealtad
Protagonizada por Omar Chaparro, la cinta presenta a Carlos Estrada, un alto mando militar condecorado. Tras capturar a un importante líder criminal, Estrada toma unas vacaciones para celebrar la victoria junto a su esposa, Alicia (Iazua Larios). Sin embargo, la paz es efímera: el militar sospecha que detrás de la detención existen hilos ocultos y una red de corrupción que resulta imperativo desmantelar.
Para discutir sus dudas, busca a su amigo y compañero, Miguel Díaz (Alejandro Speitzer). Con la guardia baja, ambos son víctimas de una emboscada que culmina en el trágico asesinato de Alicia. Seis meses después de este suceso traumático —y tras un inesperado golpe de suerte al ganar la lotería—, Estrada reaparece con un solo objetivo: declarar la guerra a quienes le arrebataron lo que más amaba. Para ello, reúne a su GAFE, un equipo de élite conformado por Lola (Paola Núñez) y Aurelio (Luis Alberti), dispuestos a sobrepasar los límites de la ley y a poner a prueba su lealtad ante la autoridad.



Gran sorpresa cinematográfica
La película destaca por un apartado visual y sonoro meticulosamente cuidado. Las tomas logran enmarcar a la perfección la esencia de cada personaje, transmitiendo con fuerza sentimientos de odio, desconfianza y desesperación.
La cinta no se tienta el corazón al mostrar la crudeza de escenas grotescas, manteniendo un nivel técnico sobresaliente en sus coreografías de combate. Estas fueron ensayadas durante meses para alcanzar la fuerza física y coordinación necesarias, logrando un estándar que recuerda a las producciones de Hollywood, pero con una esencia puramente mexicana. Asimismo, el soundtrack funciona estratégicamente para diferenciar los momentos de realidad de las alucinaciones provocadas por el duelo del protagonista.
Retos actorales tras la sed de venganza
Venganza representó un desafío significativo para el elenco. Los actores fueron llevados al límite emocional, permitiéndoles explorar matices oscuros y profundos que se alejan de sus zonas de confort habituales.
Durante la conferencia de prensa, Alejandro Speitzer declaró que la mayor parte de las escenas de riesgo fueron realizadas sin ayuda de dobles.
“Cuando pudimos dimensionar el tipo de película que pretendían producir nuestros amigos… hubo un compromiso muy grande”, expresó Omar Chaparro. “Nos entregamos en mente, cuerpo y espíritu”.
Además, nos compartió que durante el rodaje hubo varias personas que resultaron lesionadas debido a la exigencia del género, aunque se tomaron todas las precauciones. El elenco pasó tiempo con ex agentes de las fuerzas especiales para aportar autenticidad a la aventura.
Se hizo énfasis en la participación de las actrices, quienes mantuvieron la exigencia física durante toda la filmación pese a los moretones y el cansancio.

Natalia Solián respondió ante el paralelo entre la película y la situación actual del país: — Respecto a la coyuntura política, México tiene cocinando esta situación hace unas décadas; Sinaloa ha sido un estado muy golpeado, Guanajuato… prácticamente el centro y norte del país está bajo una situación que hay que observar — continuó— La ficción pasa a cumplir una función vital reflexiva… Esta película me parece muy inteligente porque plantea un camino para observar desde una dimensión que no tiene que ver con la tortura del estado anímico del espectador, sino como una postura con distancia y elementos muy reconocibles de la realidad—.
Con orgullo, el elenco y el director hablaron del avance que significa esta película ante la constante crítica a la calidad de las producciones locales, señalando que:
“Está naciendo el nuevo cine mexicano de acción”.
La invitación queda abierta para asistir a las salas a partir del 26 de febrero. Sin embargo, los involucrados en su producción invitan a verla ya que aseguran que está película de acción puede marcar un nuevo rumbo para futuras producciones que buscan ver la luz, además de ser un proyecto imperdible, destacable y de la calidad que los mexicanos merecen.



