Ha llegado el momento en que ya podemos reírnos de la pandemia que vivimos en 2020?
El director Ari Aster propone que sí, con su nueva película Eddington. Si bien ya hemos visto referencias a la pandemia en capítulos de series o especiales que aprovecharon elementos como las videollamadas y el uso de cubrebocas, el cineasta estadounidense presenta aquí una sátira en toda regla, maximizando la ironía de acontecimientos que muchos vimos y vivimos durante esa época. Todo esto acompañado de un elenco de lujo: Joaquin Phoenix, Pedro Pascal, Emma Stone y Austin Butler.
Ari Aster deja el terror para explorar la comedia satírica
Para los fans de Ari Aster, esta cinta puede ser una sorpresa. El director es conocido por su peculiar y perturbador estilo en el cine de terror. Su primer largometraje, Hereditary, fue una de las obras más impactantes de la década pasada; antes de eso, dirigió cortometrajes tan extraños como inquietantes, como The Strange Thing About The Johnsons y The Turtle’s Head. Su segundo largometraje, Midsommar, fue un inigualable folk horror protagonizado por Florence Pugh, mientras que su última obra, Beau Is Afraid, fue más una tragicomedia surrealista que dividió opiniones por lo bizarra y compleja que resultó. En Eddington, Aster decide cambiar radicalmente de género y apostar por una sátira que abarca el tiempo de la pandemia de COVID-19.
La historia se desarrolla en un pueblo ficticio de Nuevo México, pero aborda tensiones políticas y sociales que ocurrieron en la vida real, como el caso de George Floyd en Minneapolis que impulsó el movimiento Black Lives Matter. Mientras la comunidad se adapta a las medidas sanitarias para evitar contagios, surge un enfrentamiento político entre el sheriff (Joaquin Phoenix), que representa a quienes se oponen a las normas sociales, los conspiranoicos y los cansados de las restricciones, y el alcalde (Pedro Pascal), un líder ejemplar y liberal, aunque con posibles secretos e intereses ocultos.

Un retrato social ácido
Más allá del conflicto principal, la película presenta a varios habitantes del pueblo con ideologías opuestas: desde los que rechazan todo lo que dice el gobierno pero confían en teorías de internet, hasta quienes apoyan causas sociales por convicción o por pura fachada para obtener beneficios.
Hay que tener en cuenta que durante la cuarentena que tuvimos que vivir todos, la dependencia de la tecnología y redes sociales se disparó. Situaciones que podrían parecer exageradas en el filme, tal vez no están tan alejadas de la realidad. El director expone así la hipocresía, el sensacionalismo mediático y lo influenciables que pueden llegar a ser las personas.
Sí bien con su propuesta podría incomodar a sectores conservadores, Eddington no se inclina por ningún bando: reparte burlas por igual con un humor acido divertido o incomodo a veces. Y aunque se aleja del terror, no se olvida de los elementos que caracterizan el estilo del director, como una música y encuadres hechos para crear tensión, y un tercer acto en el que la narrativa evoluciona para volverse algo más extraño, bizarro y complejo.

Recepción en Cannes y críticas divididas
La película se estrenó en el Festival de Cannes con opiniones encontradas. Varios críticos, sobre todo españoles, la tacharon de larga, con humor poco efectivo y exceso de temas que diluyen el mensaje principal. Sin embargo, en México la recepción podría ser diferente: en la función de prensa se escucharon muchas risas, lo que sugiere que su humor sí puede conectar con el público mexicano.
La duración de la película es de 2 horas y media, y si bien algunos podrían argumentar que debio haber sido más corta, yo opino que la duración esta justificada, pues además del protagonista hay muchos otras personas en el pueblo que exponen varias de las problemáticas que se van cocinando en la trama. Además, es en los últimos 30 minutos del tercer acto en que la narrativa deja de ser predecible y se convierte en una secuencia de acción frenética y emocionante, que concluye con un epilogo que te hará pensar sobre lo que acabó por suceder.
Eddington: Una obra ambiciosa y divisiva
Algo que hay que destacar y reconocer de esta obra de Ari Aster es que no teme explorar temas incómodos o controversiales, usando humor negro, imágenes potentes y tensión psicológica para crear una obra tan atrapante como divisiva. Eso sí, hay que ir con la expectativa correcta: si buscas un terror al estilo Hereditary o Midsommar, no lo encontrarás aquí. Lo que sí hallarás es un retrato ácido de la sociedad contemporánea, con actuaciones memorables, momentos provocadores y muchas ideas interesantes.
¿Logra Aster transmitir la incertidumbre y las emociones que vivimos durante la pandemia? ¿Podrá tener éxito fuera del terror? La respuesta la tendrás solo después de ver Eddington, que llega a la cartelera de estrenos en cines de México el 14 de agosto, distribuida por Cine Caníbal.

